Entró hoy en vigor el severo confinamiento impuesto por las autoridades chinas a un millón de personas en Wuhan, donde comenzó la pandemia de coronavirus a finales de 2019, por la aparición de cuatro casos asintomáticos que activaron las «medidas de control temporarias», como la llama el gobierno.
En las áreas de más alto riesgo rige la obligación de permanecer en casa y en las de riesgo medio se permiten salidas limitadas a determinadas áreas residenciales.
Permanecerán cerrados los lugares de entretenimiento, como bares, cines, cafés de internet, y no podrán trabajar los vendedores ambulantes ni abrirán los mercados de productos agrícolas. Tampoco funciona el transporte público, como metro o autobuses.
El objetivo es «reducir el flujo de personas, el riesgo de infecciones y obtener el ‘cero Covid dinámico’ a la mayor brevedad posible», afirma una nota de las autoridades.
Wuhan, centro industrial y de transportes, capital de la provincia de Hubei, fue quien impuso el primer confinamiento en el mundo a comienzos de 2020 para contener la difusión del coronavirus, luego de haber minimizado su alcance y silenciado a los operadores sanitarios que trataron de dar la alarma. (ANSA).















