El premier italiano, Mario Draghi, afirmó hoy, durante su visita a Kiev y en su encuentro con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, que «Italia quiere a Ucrania en la Unión Europea» y «que tenga el estatus de candidato», lo cual apoyará en el próximo Consejo Europeo.
«El mensaje más importante de nuestra visita es que Italia quiere a Ucrania en la UE, quiere que tenga el estatus de candidato y apoyará esta posición en el próximo Consejo Europeo.
Zelensky sabe que es un camino a seguir, no solo un paso».
En Kiev, en su primera visita desde el comienzo de la guerra junto con los líderes de Francia (Emmanuel Macron), Alemania (Olaf Scholz) y Rumania (Klaus Yohannis), Mario Draghi lanzó la larga carrera de Ucrania hacia la meta en Bruselas.
En una misión con un fuerte valor simbólico, que antes de reunirse con Zelensky en el palacio presidencial lo llevara a presenciar personalmente la devastación de Irpin. «Sentí horror y esperanza, esperanza por la reconstrucción y por el futuro», deslizó el primer ministro y propuso un mensaje de unidad con Macron y Scholz.
«Conseguimos tener una posición común y proponer a Ucrania como país candidato de forma inmediata, no es una conquista menor. Buscamos la unanimidad en el Consejo Europeo, pero hay países con posiciones diferentes. No estamos en condiciones de prometer que así sea, será el resultado, pero estamos en condiciones de prometer que esa será nuestra posición», explicó Draghi de cara a la cumbre de la próxima semana.
La eventualidad de la adhesión de Kiev, sin embargo, enciende la reacción de Rusia, que en el pasado también había asegurado que no quería oponerse. Para el canciller Serghei Lavrov, la entrada de Kiev violaría los mismos criterios que la UE se ha fijado. En cualquier caso, añadió, las relaciones con Europa ya no están «entre las prioridades» de Moscú.
La visita de los líderes de los tres principales países de la UE a la capital ucraniana y sus alrededores atacados por los rusos desde el inicio de la guerra (tras la escala en Irpin, Draghi aseguró «apoyo total a la investigación de los crímenes de guerra») permitió afrontar los temas claves del conflicto, desde el apoyo militar al ejército ucraniano hasta la posibilidad de reanudar las negociaciones con Rusia.
«Hoy no hubo solicitudes de Zelensky de nuevas armas.
Describió la situación tal como es, una situación que se está volviendo crítica», dijo el primer ministro italiano.
«Nosotros -continuó- estamos aquí hoy para esto, para ayudar a Ucrania a reconstruir su futuro. Queremos la paz, pero Ucrania debe defenderse y Ucrania debe elegir la paz que quiere, aquella que considera aceptable para su pueblo. Solo así puede ser una paz duradera».
Un enfoque compartido también por Macron, tras la polémica por las supuestas aperturas a Moscú.
«Las modalidades de la paz no serán decididas sólo por Ucrania y sus representantes. Francia y Alemania -aseguró el líder del Elíseo- nunca negociarán con Rusia a espaldas de Ucrania».
Sin embargo, queda lejos un retorno a las negociaciones, con la premisa de la «integridad territorial» de Ucrania.
«De momento no se ven márgenes, pero hay una actitud que cambiado mucho en las últimas semanas» y «hay una iniciativa diplomática global que no había hace un mes», dijo Draghi, citando también la llamada telefónica del miércoles entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y su par chino, Xi Jinping.
En el centro de la misión también están los esfuerzos por una solución a las crisis alimentaria y energética vinculadas al conflicto.
«Hay un uso político del gas, así como del cereal. Hay dos semanas para despejar los puertos. La cosecha llegará a fines de septiembre y una serie de plazos cada vez más urgentes nos acercan inexorablemente al drama», advirtió el primer ministro italiano, explicando que la única solución viable prevé una iniciativa de varios países bajo el paraguas de las Naciones Unidas, «que garantice a todas las partes: los ucranianos contra las sorpresas de un ataque ruso, los rusos que estos barcos pueden llevar armas».
A los líderes de la UE les llegó el agradecimiento de Zelensky, quien también recibió la invitación de Scholz para participar en el próximo G7 en Alemania.
«Debemos llegar a una posición común sobre el apoyo a nuestra integración en la UE. El estatus de candidato para Ucrania puede fortalecer la libertad en Europa y convertirse en la decisión más importante de la tercera década del siglo XXI.
Entendemos que el camino hacia la UE no es un solo paso, pero este camino debe comenzar», dijo el presidente ucraniano. «Aquí hay 4 países fundamentales de la UE que están de nuestro lado.
Es un resultado histórico», completó, incluyendo también a Rumania, presente con su presidente Klaus Iohannis. (ANSA).















