La invasión de Moscú a Ucrania aceleró los movimientos de Finlandia y Suecia para ingresar a la OTAN, preocupados por la alta tensión con la vecina Rusia.
Ambos países, socios y tradicionalmente neutrales, no quieren terminar como Kiev y por eso la presión a la alianza es cada vez más fuerte.
Hoy, en rueda de prensa conjunta en Estocolmo, las primeras ministras de ambos países, Sanna Marin y Magdalena Andersson, anunciaron con firmeza que la adhesión es cada vez más probable.
En respuesta, Moscú envió vehículos militares y hombres a la frontera con Finlandia en una especie de advertencia siniestra.
La tensión con Rusia aumentó con las declaraciones de la primera ministra finlandesa, quien anunció que su país -que comparte una frontera de casi 1.300 kilómetros con Moscú- decidirá si solicita el ingreso en la OTAN «dentro de unas semanas».
«Creo que sucederá bastante rápido», dijo la líder socialdemócrata, quien subrayó que quería evitar que lo que sucedió en Ucrania sucediera en Finlandia.
En tanto, su par sueca, Andersson subrayó que en lo que respecta a Estocolmo «hay cuestiones que deben analizarse con mucho cuidado».
«Tenemos que sopesar todos los pros y los contras. Al mismo tiempo, no veo razón para posponer la decisión. Tenemos elecciones en septiembre y también debemos poder enfocarnos en esto», señaló.
A la espera del debate en el Parlamento de la semana que viene, el gobierno de Helsinki publicó un Libro Blanco, encargado tras el ataque a Ucrania, y en el que destaca que «sin la pertenencia a la OTAN, Finlandia no goza de garantías de seguridad, a pesar de ser socio de la Alianza».
El informe insiste en que solo los miembros de la organización se benefician del paraguas de defensa colectiva del famoso Artículo 5. Por lo tanto, la membresía de la OTAN proporcionaría una disuasión «significativamente mayor» contra un ataque a Finlandia, dice el documento.
«Rusia es nuestro vecino. Tenemos una larga frontera con ellos y vemos cómo se comportan ahora en Ucrania. Es una guerra en Europa que no queríamos que ocurriera, pero lamentablemente sucede ahora. Por lo tanto, obviamente tenemos que preguntarnos la cuestión de cómo podemos hacer para evitarla en Finlandia», afirmó Marin.
«La diferencia entre ser socio y ser miembro es muy clara.
No hay otra manera de tener garantías de seguridad que en el marco de la defensa común y la disuasión garantizada por el artículo 5″, agregó.
Una cumbre de la OTAN está programada para el 29 y 30 de junio en Madrid y la mayoría de los analistas esperan allí el anuncio de una candidatura finlandesa.
El apoyo a la afiliación, que había rondado el 20-25 % en Finlandia durante décadas, casi se triplicó, a más del 60 o incluso el 70%.
También está surgiendo una clara mayoría en el Parlamento.
Entre los diputados que ya dieron a conocer su posición, alrededor de 100 de 200 están a favor y solo 12 en contra, según medios finlandeses.
Al mismo tiempo, Helsinki multiplicó los contactos con la mayoría de los 30 miembros de la OTAN.
Suecia también tiene como objetivo unirse a la Alianza y según algunas fuentes, informadas por el diario sueco Svenska Dagbladet, el objetivo es unirse a ella en junio de este año, coincidiendo con la cumbre de Madrid.
Moscú ya había advertido a Estocolmo y Helsinki, diciendo que la adhesión tendría «consecuencias políticas y militares».
Hoy se vieron vehículos militares rusos cerca de la frontera con Finlandia: las imágenes muestran el movimiento de hombres y equipos militares, incluidos los sistemas de defensa costera, en lo que parece ser una clara advertencia del Kremlin. (ANSA).















