Lo que China probó recientemente no fue un misil hipersónico, sino una nave espacial, replicó hoy el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Zhao Lijian.
De ese modo, el gigante asiático salió al cruce de lo que informó ayer el Financial Times sobre una presunta prueba de agosto que sorprendió a la inteligencia estadounidense.
El vocero de la cancillería china sostuvo que el asunto involucraba «una prueba de rutina de una nave espacial para verificar la tecnología reutilizable del aparato».
«Esto es de gran importancia para reducir los costos de las naves espaciales» y puede proporcionar, agregó Zhao en la sesión informativa diaria, «una forma conveniente y rentable de usar el espacio de manera pacífica».
«Muchas empresas de todo el mundo han realizado experimentos similares: antes de que la nave espacial regrese, el equipo de apoyo se separa para ser quemado y desintegrado en el proceso de caer a la atmósfera hasta terminar en mar abierto», agregó Zhao.
También dijo que «China colaborará con otros países del mundo para el uso pacífico del espacio en beneficio de la humanidad».
Cuando se le preguntó cuándo tuvo lugar la prueba, el portavoz confirmó que ocurrió en el mes de agosto.
Según publicó ayer el Financial Times, a partir de datos de tres fuentes familiarizadas con el asunto, China realizó una nueva prueba espacial con un misil hipersónico en órbita en agosto.
También indicó que misil tiene capacidad nuclear y que dio la vuelta a la Tierra en órbita baja antes de descender hacia su objetivo, del cual cayó a más de 32 kilómetros de distancia.
El progreso de China en el sector de las armas hipersónicas «tomó por sorpresa a la inteligencia estadounidense», según el artículo.
«La prueba demostró que China ha hecho un progreso asombroso en materia de armas hipersónicas y que está mucho más avanzada de lo que los funcionarios estadounidenses creían», afirmó el Financial Times.
En tanto, se supo hoy que el ascenso de China ocupará una parte importante de la próxima Doctrina Estratégica que lanzará la OTAN en el verano de 2022.
El secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, lo subrayó en una entrevista con el Financial Times. «La OTAN es una alianza de América del Norte y Europa. Pero esta región enfrenta desafíos globales: terrorismo, ciberseguridad, pero también el ascenso de China. Por lo tanto, cuando se trata de fortalecer nuestra defensa colectiva, también se trata de cómo lidiar con el ascenso de China», indicó.
«Lo que podemos predecir es que el crecimiento de China afectará nuestra seguridad. Y ya lo hace», explicó Stoltenberg.
«China se está acercando a nosotros. Los vemos en el Ártico.
Los vemos en el ciberespacio. Los vemos invertir fuertemente en infraestructuras estratégicas en nuestros países», añadió Stoltenberg al diario británico.
«Obviamente tienen más y más armas de alto grado. Alcance que puede llegar a todos los países de la OTAN.
Están construyendo muchos, muchos silos para misiles intercontinentales de largo alcance», subrayó el secretario general del la Alianza del Atlántico.
Para el número uno de la OTAN, los expedientes chino y ruso deben abordarse juntos. «En primer lugar, China y
Rusia trabajan en estrecha colaboración», y, además, «cuando invertimos más en tecnología, esto afecta a ambos países», completó. (ANSA).















