La ausencia del tema Malvinas en su primer discurso como presidente de la nación marcaba el sentido que su gobierno le daría a la cuestión Malvinas. Durante los cuatro años de su gestión se consolidó la iniciativa británica en el Atlántico Sur y el abandono de las políticas de contención hacia los ex combatientes.
Comenzaron utilizando un pedido humanitario realizado a la cruz roja internacional para identificar las tumbas sin nombre de los soldados sepultados en el cementerio argentino en Darwin Islas Malvinas como caballo de Troya para imponernos un acuerdo disfrazado de comunicado conjunto a medida de los intereses británicos en el Atlántico Sur.
Violaron la constitución nacional, las leyes de pesca e hidrocarburos, entregaron información científica sobre pesca y acordaron nuevos vuelos hacia Malvinas a partir del 20 de noviembre de 2019 para mejorar la logística extractiva y militar en las islas donde está asentada una base que amenaza la paz de la Argentina y de la región. Que paradoja, el día de la Soberanía.
Los ex combatientes sufrimos las políticas del ajuste, a Macri no le tembló el pulso para vetar parcialmente un régimen especial jubilatorio que establecía un piso de dos jubilaciones mínimas del SIPA para aquellos ex soldados conscriptos que sufrieron el olvido y la discriminación laboral en los primeros años de la post guerra. Nos impusieron nuevamente con discursos negacionistas de los adoradores épicos de las balas, que la problemática de post guerra era un tema de “la defensa” creando estructuras en el Ministerio de Defensa de la Nación que nada tienen que ver con el abordaje sociosanitario de la cuestión humana. Fuente: Revista Noticias.














