Después de China, lo peor está en el Diamond Princess

(ANSA) – TOKIO, 20 FEB – El crucero del horror se cobró sus primeras víctimas, murió una pareja de ancianos japoneses contagiados a bordo del Diamond Princess, anclado en el puerto de Yokohama, Japón y aislado allí desde el pasado 3 de febrero.

Las víctimas mortales son un hombre de 87 años y una mujer de 84, ambos con complicaciones de salud previas. El fallecimiento de la pareja se dio a conocer el día después de que acabara la cuarentena en que se encontraba el crucero y comenzaran a regresar a sus hogares varios centenares de pasajeros que habían dado negativo en los test sobre el virus, entre ellos 34 italianos que se encontraban en la nave, los cuales podrían regresar probablemente mañana a Italia.

A bordo del Diamond Princess había cerca de 3.700 pasajeros cuando se decretó su aislamiento y menos de dos mil siguen a bordo a la espera de conocer los resultados de los exámenes médicos, por lo que el número total de contagios puede continuar creciendo.

El Diamond Princess, el crucero británico que se encuentra amarrado en el puerto japonés de Yokohama, a unos 40 kilómetros al sur de Tokio, constituye la mayor concentración de personas infectadas con el virus COVID-19, designación técnica del coronavirus, fuera de China continental.

Y mientras el crucero continúa siendo una incubadora de contagios con 13 nuevos casos que elevan a 634 el total de infecciones, disminuyen netamente los nuevos enfermos en China aunque, resaltó la Organización Mundial de la Salud, “no es aún tiempo de bajar la guardia”.

Según las actualizaciones de la John Hopkins, los muertos en total son 2.233 mientras los contagiados alcanzan los 75.752.

Pero en cuanto al reporte de la Comisión Nacional Sanitaria China (NHC), el pasado miércoles los nuevos casos fueron 394: una drástica caída respecto a los 1.749 del martes.

Ese resultado se debe a las “medidas excepcionales que China decidió adoptar”, resaltó el físico expertos de sistemas complejos Alessandro Vespignani, director del Network Science Institute de la Northeastern University of Boston, pero también al hecho de que Pekín cambió parcialmente los parámetros de prevención y control.

La provincia de Hubei, el epicentro de la epidemia de coronavirus, extendió el bloqueo para las empresas por tercera vez, hasta el 10 de marzo, a más de un mes y medio desde el final del Año Nuevo Lunar. En cambio explotó la alarma en Corea del Sur con 104 casos y un muerto. Y crece la preocupación en Irán, donde se registraron, según los reportes de los medios de prensa, al menos 25 contagios en Qom y 9-10 víctimas. En la ciudad del noroeste del país, de hecho en cuarentena, escuelas y universidades están cerradas.

La invitación a “no bajar la guardia” llega también del ministro de Salud italiano, Roberto Speranza, que confirmó todas las medidas predispuestas en Italia y resaltó la “comunicación constante con nuestros médicos y nuestro personal sanitario en Japón parea monitorear la situación de nuestros connacionales e intentar hacerlos regresar” al país.

Ya está en Japón el Boeing de la Aeronáutica militar sobre la cual serán embarcados los compatriota y otros 26-27 ciudadanos europeos. Mientras el italiano positivo será repatriado separadamente a bordo de un segundo avión preparado para la ocasión.

Quedará en cambio a bordo del crucero el comandante del Diamond Princess, Gennaro Arma, con algunos miembros de la tripulación.

En tanto continúan los controles sanitarios en los aeropuertos italianos por la emergencia del COVID-10. La protección civil hizo saber que el 5 de febrero, fecha del inicio del monitoreo, fueron controlados casi dos millones de pasajeros.

Además fueron suspendidos los vuelos directos desde y hacia China, pero también a Taiwán, que anunció la prohibición de la importación de cerdos vivos y productos derivados elaborados por Italia.

Una medida justificada por la escalada de peste porcina africana en Cerdeña y no ligada -afirmó la portavoz Joanne Ou- a la decisión de Roma sobre las restricciones de los vuelos desde y hacia Taipei. Londres, en tanto, anunció, siempre para mañana, la repatriación con un vuelo especial de los ciudadanos británicos que se encuentran a bordo de la nave: son 78 y podrán partir solo aquellos que no presentes síntomas del coronavirus. Una pareja de ciudadanos del Reino Unido, que resultaron positivos, ya desembarcaron. Fueron autorizados a descender incluso 11 ciudadanos israelíes desde desde hace dos semanas estaban en cuarentena. Otros cuatro, contagiados, se quedarán en cambio en Japón. (ANSA).