Kicillof no explica cómo subiría salarios y jubilaciones sin dejar de pagar la deuda

Este viernes el periodista Roberto Navarro entabló una breve entrevista en El Destape Radio con el diputado por Unidad Ciudadana Axel Kicillof, uno de los “candidateables” por el kirchnerismo. A continuación, repasamos en contrapunto lo central de las medidas que tomaría si volviera a ser ministro de Economía.

1- No hay ajuste para los especuladores

Kicillof habló sobre su visión del modelo económico del macrismo, que ajusta a los más pobres y a la clase media pero no a los especuladores a quienes les pagó sumas millonarias en intereses de deuda.

En sus palabras, sostuvo que “no hay ajuste”. Esta apreciación es una verdad que puede comprobarse rápidamente mirando las partidas del Presupuesto 2019 de fuerte ajuste fiscal a pedido del FMI. En él se advierte que cumplir con la meta de “déficit (primario) cero” le habilitó al Gobierno fondos necesarios para destinar al pago de intereses de deuda a los especuladores que subieron un 49 %, la única partida que le ganó a la inflación.

El déficit financiero no para de crecer y la relación deuda pública alcanzó el 95,4 % del PBI en el tercer trimestre de 2018.

Sin embargo, lo que Kicillof no dice pero no puede negar, es que durante los gobiernos kirchneristas se pagaron más de U$S 200 mil millones. Se consagraron como “pagadores seriales” de una deuda con especuladores tan ilegítima, ilegal y usurera como la actual.

2- Recomposición de salarios y de las jubilaciones

Kicillof dijo que “Macri les bajó a todos los argentinos el salario, comparando una inflación de casi 50 % el año pasado y las paritarias rara vez llegaron a 30 %. Hay menos plata en los bolsillos, menos compras. La política deliberada de este Gobierno es bajar los salarios”.

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Y sostuvo que “indudablemente hay que hacer una recomposición de los ingresos y los salarios”.

Es innegable que este año de forma escandalosa los salarios reales caerán fuertemente un 13 % y que la devaluación por encima del 100 % fue un ataque abierto la clase obrera. Las sus burocracias se encargaron de no pedir demasiado y fueron muy pocos gremios los que lograron paritarias por encima del 30 %.

Pero para tranquilidad de las patronales, Kicillof habló de aumentar el miserable Salario Mínimo Vital y Móvil, que actualmente (y a hasta marzo) se encuentra en $ 11.300; recordando que esta fue una medida tomada por Néstor Kirchner al asumir su gobierno, indicando que son políticas de Estado las de recomponer el salario.

Pero Néstor asumió luego de la devaluación de 2002 que implicó un ataque del 33 % al salario real de los trabajadores y bajo un escenario internacional ascendente, ese viento de cola que empujo a la economía argentina hasta 2011.

Pensar en recomponer salarios y jubilaciones sin atacar las ganancias capitalistas y sin romper con el pago de la deuda a los especuladores es de mínima insostenible, salvo que hablemos de medidas cosméticas que no mejoran nada realmente.

3- Tarifas razonables y no dolarizadas

El exministro de Economía, continuando con sus promesas de campaña, señaló que las tarifas de los servicios deberían ser razonables y no estar dolarizadas. Si bien eso parece una medida “razonable” que beneficiaría a las grandes mayorías que cada vez están más ahogadas con los tarifazos constantes, la inflación y la pérdida de poder adquisitivo; lo cierto es que bajo el kirchnerismo las empresas concesionarias privadas hicieron cuantiosas ganancias.

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Las privatizaciones de los servicios públicos comenzaron a finales de los ochenta, cobraron fuerza en los noventa y fueron siempre una fuente de negocios para los Roggio, los Taselli, los Caputo, entre otros.

No sólo se trata de reacomodar las tarifas a las necesidades y posibilidades de las mayorías, sino de terminar con el lucro capitalista por administrar servicios públicos que no deberían generar ganancias. Sólo desde el Frente de Izquierda se plantea un programa para nacionalizar los servicios públicos de energía y transporte. Un sistema energético que provea un servicio de calidad accesible para los trabajadores (desde la generación hasta la distribución), mediante expropiación sin ningún tipo de indemnización a los actuales concesionarios. La conformación de una empresa estatal única que asegure todas las etapas de la prestación y funcione bajo control de los usuarios y trabajadores.

En cuanto al transporte público, que sólo en 2018 acumula subas del 117 %, hay que terminar con las concesiones a los empresarios que durante años no han invertido un peso en el mantenimiento de los subtes y trenes en los que viajan millones de trabajadores día adía. La tragedia de once es la muestra más brutal de la desidia capitalista. Proponemos su estatización bajo control de un comité de trabajadores y usuarios.

4- ¿Todas estas medidas las llevaría adelante pagando la deuda?

A modo de conclusión, en la entrevista quedó muy claro una parte del programa electoral del kirchnerismo en las medidas a adoptar para cambiar la distribución de la riqueza que plantea el macrismo, recomponiendo ingresos, salarios y jubilaciones; inclusive bajando las tarifas y las tasas de manera segmentada para permitir una suba del consumo.

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Como lograr llevar a la práctica todo este plan en un contexto global que se desacelera y donde crece la inestabilidad política y el dólar apreciado expone más nuestra economía altamente endeudada, parece un verso si además, como sostuvo Kicillof en la revista Forbes, con ellos los empresarios seguirán ganando.

Y también la aclaración sobre el FMI, seguirán pagando la deuda a los especuladores y a lo sumo y si Lagarde se lo permite pedirán una reestructuración de la deuda. Fuente: La Izquierda Diario