Destacan al filósofo Dr. Carlos Cullen

En el marco de una jornada que reflexionó sobre nuevas estrategias para pensar la educación desde las ciencias sociales, el catedrático recibió los atributos de manos de la diputada María Rosa Muiños (BP).
El filósofo doctor Carlos Cullen autor de trabajos de articulación entre educación, ética y filosofía, su perspectiva crítica, y no ontológica que lo condujeron a trascender las fronteras de nuestro país, hoy recibió los atributos de Personalidad Destacada de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el ámbito de la Educación.

La decisión fue adoptada por el Pleno del Cuerpo Parlamentario durante la 27° Sesión Ordinaria realizada el pasado jueves 4 del corriente mes a través de la Declaración 623/18, sobre un proyecto de ley presentado por la diputada María Rosa Muiños (BP) que fuera despachado favorablemente por la Comisión asesora de Educación, Ciencia y Tecnología.

La distinción fue entregada por Muiños al cabo de una jornada que consideró nuevas estrategias para pensar la educación desde las ciencias sociales en el marco de la presentación de la Plataforma Educativa Pensar en Movimiento, un dispositivo organizado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero -UNTREF.

La diputada Muiños en la apertura afirmó que “este encuentro no sólo nos reúne para pensar la Educación sino para dar el justo reconocimiento a un pensador argentino, que ha dedicado sus años a contribuir desde distintos lugares, por la mejor educación para la Ciudad de Buenos Aires, para la Argentina y varias naciones. Estamos hablando del Dr. Carlos Cullen orgullo de todos nosotros”.

En el primer panel expusieron por la UNTREF, el doctor José Tasat; de la Escuela de Maestros del Ministerio de Educación e Innovación Tecnológica de la Ciudad, licenciada Natalia Catalano Dupuy y el director adjunto de la Dirección de Educación Primaria porteña, profesor Norberto Ramón Ares.

A la presentación de la plataforma, tras la proyección de un audiovisual, se refirieron por la UNTREF-Media los el licenciado Federico Consiglieri, Ariel Kuhn y la licenciada Alejandra Harburguer, por la UNTREF el doctor Sebastián Castiñeira y el licenciado Claudio Álvarez. Y se concluyó con un taller.

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Destacada trayectoria

Carlos Cullen, filósofo, licenciado en Ciencias de la Educación con posgrado doctoral en la Universidad de Freiburg -Alemania, nació en la provincia de Santa Fé y su obra y trayectoria constituyen un fundamental aporte. Sus trabajos de articulación entre educación, ética y filosofía, su perspectiva crítica, y no ontológica han trascendido nuestras fronteras.

“Entiende la educación como una práctica que tiene sentido a partir del deseo de saber, que surge al sentirnos responsables frente al otro, en cuanto el otro nos preocupa. Nos sentimos responsables y buscamos alternativas posibles, una utopía realizable, un sueño interpretable. Así, la esperanza se construye sobre la base del horizonte que abre el deseo de saber, y en el cielo abierto del espacio público donde el otro me interpela. Esta extraña conjunción de historias singulares y espacio público que hace de la escuela un telar de la esperanza”, señalan los fundamentos de la declaratoria.

Fue profesor titular plenario de Problemas Filosóficos en Psicología en la Facultad de Psicología de la UBA (1986.2009), profesor asociado regular de Ética en el Departamento de Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras, UBA (1986-2009), profesor asociado interino de Filosofía de la Educación en el Departamento de Ciencias de la Educación, de la misma facultad (1988-2009), profesor contratado, en la UBA por haberse jubilado de sus anteriores cargos regulares (2009-2013).

Además, es miembro del comité académico y profesor contratado en el doctorado en Educación de la UNTREF, profesor contratado en el Doctorado en Educación, Facultad de Ciencias de la Educación – U.N. de Entre Ríos, contratado en el doctorado y en la maestría en educación de la U. N. del Centro de la Provincia de Bs.As., miembro del comité académico y profesor contratado en las maestrías en Ética Aplicada, en Pedagogías críticas y problemáticas socioeducativas, y en Estudios interdisciplinarios de la subjetividad, las tres en la UBA. Como investigador, categoría 1 del Consejo Interuniversitario Nacional de la República Argentina, ha dirigido diversos proyectos bienales y trienales, siendo el último (2008-2011) sobre Ética y ciudadanía desde el enfoque filosófico intercultural, acreditados por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UBA.

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Por otra parte se desempeñó como asesor en programas de planificación y desarrollo universitario (UNSE), consultor de temas educativos en el país y en Bolivia y Uruguay, en la UNAM, TEC de Monterrey, de Veracruz; Universidad de Québec â Rimpouski -Canadá, de Magdeburgo -Alemania, de Lérida -España, Universidad Simón Cañas de San Salvador, Campiñas, de Brasil y Universidad del Valle -Cali, Colombia, entre otras. Fue decano y vice decano de la Facultad de Filosofía de la Universidad del Salvador, director de Capacitación Docente (1989-1990), director general de Educación (1990-1992) en la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, coordinador del área de Formación Ética y Ciudadana en el programa de Contenidos Básicos Comunes en el Ministerio de Educación de la Nación (1994-1995), profesor en seminarios de maestría y doctorado en varias universidades, ha participado en numerosos congresos.

Junto a numerosos artículos y colaboraciones es autor de los libros: Fenomenología de la crisis moral, Reflexiones desde América, Autonomía moral, participación democrática y cuidado del otro, Crítica de las razones de educar, Resistir con Inteligencia, Reflexiones desde América, Bases para un currículum de formación ética y ciudadana y Entrañas éticas de la identidad docente, entre otros.

En su libro Autonomía moral, participación democrática y cuidado del otro, plantea la necesidad de volver a pensar y resignificar la cuestión del sujeto ético-político. Aborda el lugar del otro en la educación moral, la educación de la conciencia moral, cuerpo y sujeto pedagógico, vida cotidiana y trabajo escolar, psicoanálisis y educación, y por último, la escuela como telar de la esperanza.

Se fundamentó que “desarrolla un discurso conceptual, con una lógica muy precisa, y elaborando permanentemente síntesis y sistematizaciones. Se mueve en un marco amplio de referentes (Aristóteles, Kant, Hegel, Spinoza, Locke, Rousseau, Max Weber, Lévinas, Rawls, A. Gehlen, Derrida, Ricoeur, Deleuze, Freud, Foucault, G. Steiner, Walzer etc.) para marcar acuerdos o divergencias”.

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“Hay un núcleo conceptual presente en toda la obra: La propuesta es reflexionar sobre el papel de las instituciones escolares como lugar social de la acción de educar, entendida como mediación normativa. La pregunta puede ser formulada en estos términos: qué papel desempeñan las instituciones escolares en la formación de la subjetividad en tiempos de incertidumbres y fundamentalismos, globalizaciones y exclusiones, transformismos y clonaciones?. En las actuales relaciones educativas prima lo que llamamos el “fetichismo de la información”, que consiste en sustituir el valor de crítica y explicación, propios del conocimiento, por el valor de cambio e instrumentalización de la información No hay que confundir conocimiento con información y hoy es central destacar el derecho al conocimiento y no a la mera información”, se apuntó.

Finalmente, “en cuanto a la persona y vínculo social, sostiene Cullen que la persona no tiene precio, sino dignidad. El vínculo social no es, primariamente, ni contractual, ni virtual; es reconocimiento mutuo de esa dignidad, ese cuidado del otro en su singularidad, material y corporal. Hay un problema de “diversidad”, hay un problema de “diferencia” y hay un problema de “alteridad”. Pero, en todos los casos, está en juego la convivencia ético-política, bajo principios de justicia y de responsabilidad. Lo que llamamos “sujeto pedagógico” (o sujeto educado) es el resultado, más el proceso, de la compleja mediación de saberes, poderes y deseos en las prácticas educativas. El núcleo del problema, entonces, está en la relación saber-poder-desear”.

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